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Encontrar el propósito

Encontrar el propósito requiere primero el silencio de tu alma. Abrirte al llamado y callar todo alrededor. Necesitas conversaciones profundas contigo misma, hacerte las preguntas correctas y la conexión con Dios es indispensable. Orar, pedir dirección, leer Su palabra y entender la magnitud de Su grandeza hacia ti. Eres una creación preciosa. El ruido externo puede distraerte extremadamente y no te permite profundizar en tu historia, en esos pequeños detalles por los que fuiste llamada. Las crisis son esas circunstancias que revelan un llamado único e irrepetible, por lo tanto, tu legado no podría transferirse jamás.  Eres única y debes creerlo, pero también debes tener la humildad para abrir tu corazón con toda la sinceridad, con todo el amor y sin apego.  Deja que la vida fluya, no fuerces absolutamente nada. Los resultados llegan cuando estás preparada, pero si anhelas con la mente y no con el corazón, la espera se hace amarga e intransitable. El propósito solo tiene una v...
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Viajar te abre los ojos

Viajar te abre los ojos al mundo real. La mayor parte de nuestra vida vivimos en una burbuja ó en la queja. Estamos encerrados en un mundo donde todo es perfecto, creemos que no hay nada más para hacer y mucho menos para aprender. Sentimos que tenemos todas las respuestas, pero al momento de viajar descubres tu verdadera identidad: ¿Quién eres cuando el avión se atrasa, cuando debes aguantar las ganas de comer, cuando tienes que dormir en el piso, cuando eres el invitado y debes pedir permiso en casa ajena?  En esos pequeños detalles reconocemos nuestra esencia. También viajar puede estar hacia el otro extremo: cuando vives el día a día quejándote por el clima, el trabajo, tus clientes, tu familia; y llegas al otro lado del mundo y te das cuenta que lo que tienes es una bendición que has estado dando por hecho. Tener salud, bienestar, una hermosa familia, quien te ame, la posibilidad de levantarte a trabajar, de hacer lo que te apasiona, tener comodidades, vivir en un ambiente de r...

Dejar de ser su heroína

Un mundo que cambia constantemente nos hace ir más rápido. Se ha perdido el valor de la familia ya que los hijos año tras año son menos en el núcleo familiar. La distancia, el trabajo, las nuevas costumbres, te hacen desequilibrar. Cada vez estamos más lejos de reunir familias completas, de dar besos y abrazos de fin de año por montones. Cada vez es menos la vivencia de las tradiciones en los pueblos y en las ciudades natales. Hijos que se han ido en busca de nuevas oportunidades. Por eso es tan difícil verlos crecer, partir y hacer su propia vida. Crean sus propias experiencias, hacen nuevas amistades, se enamoran, aprenden a trabajar y tener su dinero, y en un momento dado, dejas de ser su heroína. En un abrir y cerrar de ojos.  Y te preguntas:  ¿En qué momento pasó? ¿Cuándo dejamos de ser tan importantes en su vida? Ahí es cuando llega la escena más difícil , te das cuenta que el amor de una madre hacia un hijo no es igual que aquel que siente un hijo por una madre. Entende...

Un amor en pausa activa

Un amor a distancia es un amor en pausa activa. Le damos respiro, confianza, espacio y decidimos respetarlo. La distancia es un regalo disfrazo. ¿Cómo se logra sobrellevar el día a día? Viviendo intencionalmente. No hay otra manera. Cuando tu le das sentido a tu vida, haces que cada experiencia sea única y maravillosa. Vives sorprendida con las bendiciones y pequeñas victorias de cada día, sacas provecho a todos los instantes, valoras a quienes te rodean, a la soledad, a la ausencia. Te amas, te cuidas y buscas tu mejor versión. Todo porque sabes que estás cumpliendo un propósito y tienes una misión de vida, porque le das intención a tu existencia. Eso te permite tener una agenda llena, la capacidad de conocer nuevas personas, sabes que hay mucho por trabajar y muchas ventas por hacer. Cuando vives con intención, el amor se transforma, madura, crece y tiene raíces profundas. No te das el tiempo de pensar que hace el otro, estás tranquila porque crees, por que tu cumples y actúas correc...

Como ser mujer y no morir en el intento

¿No les pasa que a veces quisieran no ser?  No ser observadas No ser buenas mamás No ser buenas esposas No ser buenas empleadas No ser emprendedoras. Solo ser. Tirarse a una cama y no mover un dedo. A mí me ha pasado. Quisiera desaparecer, irme lejos, donde nadie me conozca, donde no conozcan mi historia, ni quien soy, ni que quiero, ni que he hecho, ni a dónde voy. Que nadie me mire. Ni me hable, ni me toque. Jajajaja creo que ya estoy exagerando.  Las mujeres tenemos tanto por aportar, por crecer, por hacer, que llevamos una carga pesada en los hombros; y creo que nadie nos la ha impuesto, solo nosotras mismas. No tenemos que ser súper heroínas, ni las súper mamás, ni las súper empresarias, no nos tiene que conocer el mundo entero. Podemos ser discretas con nuestra vida, no tener redes sociales, no tener comunidad, no crear negocios, solo ser amas de casa, o empleadas de una empresa y ya. Quitemos tanta presión de nuestros hombros. ¿Qué debo impactar vidas, servir a los demá...

Una relación sin apegos

 Voy a iniciar diciendo que eres un individuo.  Has llegado hasta este punto de tu vida siendo una persona independiente.  Lo que ha pasado a lo largo de tu camino es que te has llenado de miedo, inseguridades, traumas, heridas, entre otros problemas emocionales que atravesamos los seres humanos. Eso te ha dirigido a vivir apegos. ¿Y qué es un apego? Es un vínculo afectivo que se construye mental y emocionalmente, lo cual vas adquiriendo con el paso de los años desde que eres un niño.  Hay diversos tipos de ellos: como el ansioso, desorganizado y el evitativo. Cada uno con características específicas como sus nombres lo indican. Yo no soy experta en este tema, pero sí he podido estudiar el comportamiento de las personas, sus problemas individuales y de pareja; y las causas.  Puedes investigar con tus comportamientos cuál de los apegos posees: el apego ansioso lo puedes descubrir fácilmente, ya que dependes emocionalmente de otras personas, en este caso, de tu pa...

Un mundo Hostil

Vivimos en un mundo hostil. Durante millones de años hemos sido crueles unos con otros, sociedades impartiendo penas y castigos creyéndose de mejor raza, mejor familia o mejor religión. Desde la existencia del ser humano, nos hemos enfrentado a la desigualdad de derechos por ser o pensar de cierta manera, por nacer en ciertos lugares o por tener gustos y creencias diferentes.  Nos hemos sentido con el derecho de juzgar y de señalar a nuestros hermanos, vecinos, amigos o conocidos, incluso, ahora con las redes sociales, nos creemos con el derecho de burlas, quejas, reclamos y chantajes de quienes las usan, solo porque escribimos y nos escondemos, porque no hay necesidad de dar la cara.  ¿Quiénes somos nosotros para imponer nuestras razones? Nos hemos enfrentado a la idea de las castas como un sistema que ha perpetuado desigualdades y hostilidad a lo largo de la historia. Ha habido grupos de personas marginadas, las cuales han tenido que soportar vivir en condiciones precarias,...