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Encontrar el propósito

Encontrar el propósito requiere primero el silencio de tu alma. Abrirte al llamado y callar todo alrededor.

Necesitas conversaciones profundas contigo misma, hacerte las preguntas correctas y la conexión con Dios es indispensable. Orar, pedir dirección, leer Su palabra y entender la magnitud de Su grandeza hacia ti. Eres una creación preciosa.

El ruido externo puede distraerte extremadamente y no te permite profundizar en tu historia, en esos pequeños detalles por los que fuiste llamada. Las crisis son esas circunstancias que revelan un llamado único e irrepetible, por lo tanto, tu legado no podría transferirse jamás. 

Eres única y debes creerlo, pero también debes tener la humildad para abrir tu corazón con toda la sinceridad, con todo el amor y sin apego. 

Deja que la vida fluya, no fuerces absolutamente nada. Los resultados llegan cuando estás preparada, pero si anhelas con la mente y no con el corazón, la espera se hace amarga e intransitable.

El propósito solo tiene una verdad absoluta: SERVIR. Porque de nada vale tener una vocación, talentos, dones, productos y servicios si no estarán disponibles para la sociedad, para hacer de la vida de las personas un  mundo mejor; y si haces que otras vidas evolucionen, también evolucionas tú.

Pregúntate que enciende tu alma, cuales son las injusticias que no soportas, que te da paz y felicidad hacer, que piensas al levantarte y al acostarte.

Todas estas preguntas te llevarán a encontrar el verdadero legado que dejarás en la humanidad, pero: ¿Realmente quieres dejar un legado? ¿Para qué?

Que todo lo que digas, pienses y hagas deje un impacto positivo en los demás. 

Espero que cada día al abrir los ojos te sientas dichosa, inspirada, llena de gozo y plenitud, de lo contrario, sigue buscando, sigue indagando hasta llegar a las respuestas correctas.

Encuentra tus talentos naturales, busca ser tu mejor versión cada día, actúa con integridad y coherencia, solo así hallarás tu verdadero valor. Y ese valor solo tú te lo das cuando intentas ser extraordinaria, porque lo bueno es enemigo de lo excelente.


Con amor, 

AlexaGS

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