Fuimos creadas para amar.
La mujer fue creada para ser compañía del hombre que Dios creó. Lo sintió tan solo y sin rumbo en el paraíso que creó una compañía idónea.
¿Eso qué significa?
Que un hombre puede tenerlo absolutamente todo, pero si no tiene quien lo ame, lo acompañe y lo respalde, no tiene NADA. No hay futuro prometedor en el.
Fuimos creadas con un amor infinito y con la promesa de ser cuidadas y amadas, pero una sola condición: SER SABIAS.
Sabias para guiar a nuestros esposos y a nuestra familia.
Tenemos la responsabilidad enorme de guardar nuestro corazón y la de conocer el de nuestro esposo e hijos: ¿Qué quieren? ¿Qué sueñan? ¿Qué les gusta? ¿Hacia dónde van?
Saber esto nos lleva a abrazarlos con más esperanza y con la fe puesta en el futuro de nuestro hogar.
Cada mañana al levantarnos agradezcamos por tener la posibilidad de crear familia, ese lugar seguro y acogedor al que tu esposo e hijos quieran regresar.
Tenemos la labor más linda en la sociedad: ser luz, tener una palabra de aliento cuando ellos estén en momentos difíciles, tener una mentalidad fuerte para ser conscientes y sabias; y un corazón noble que nos permita ser felices en el camino.
Las mujeres contamos con la capacidad de crear, pero también la de creer, sobre todo en nosotras mismas.
Nunca dudes de tu potencial como creación divina. Somos seres fuertes y frágiles al mismos tiempo que merecen ser cuidadas, amadas y respetadas. Merecemos solo lo mejor.
Ser mujer es un privilegio.
Te doy tres herramientas significativas y relevantes para elevar nuestro potencial:
Ten una mentalidad firme.
Cree en ti y en que Dios no se equivoca. Eres un tesoro para quien te tiene. Si no te valoran, dejalos seguir.
2. Fortalece tu carácter.
Conoce quien realmente eres, llega hasta lo más profundo de tu corazón para sanar heridas y descubrir que quieres, y aférrate a eso con todas tus fuerzas y trabaja cada día por ello.
Ten la firmeza de soltar lo que no te permite avanzar, pueden ser personas, trabajos o lugares.
3. Cuida tu corazón
No importa que te hayan hecho en el pasado, ni que te hayan dicho, o como te hayan hecho sentir, que tu corazón nunca pierda la nobleza, porque lo que emana del corazón, emana en tu vida.
Recuérdate cada día que es un privilegio ser mujer y esposa. Estamos diseñadas para amar y ser amadas.
Con amor,
Alexa Gómez S.
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