¿Con qué mentalidad vives hoy mujer? ¿Qué piensas de ti?
Esas son las primeras preguntas que debes responderte para entender cómo es la forma en la que vives tu vida ya que todo está en la mente.
Puedes haber nacido sin oportunidades, entiendo que así es, no todos tenemos la misma forma de vivir, ni los mismos padres y tampoco las mismas posibilidades en la vida, lo que sí sé es que podemos crear las nuestras, y todo inicia con el agradecimiento.
Recuerda que la queja trae miseria, y nos hemos acostumbrado a normalizar absolutamente todo lo que tenemos y lo que vivimos. Si hoy estás leyendo este mensaje o viendo esto como un video, es porque cuentas con la fortuna de tener internet, un celular o un computador, ojos, oídos y mente para entender y aprender todos los días.
No quiero ser egoísta y simplemente decir que puedes lograrlo todo, y que si yo pude tu puedes, no quiero engañarte con eso, porque cada una de nosotras tiene metas distintas, gustos opuestos, crianza diferente. Pero lo que sí puedo decirte es que hoy que tengo menos dinero, menos experiencias y que he atravesado mucho dolor, soy más feliz y me siento plena. Así que lo económico y lo material no es lo que te da la felicidad absoluta. Por supuesto que la economía es fundamental y hay que buscarla para ser independientes financieramente como mujeres, pero eso es otro tema.
Así que la riqueza y la pobreza nacen en la mente. Hay personas con mucho dinero pero con pobreza en el corazón.
Mi esposo era jugador de fútbol profesional, ganaba muy buen dinero, podíamos viajar a cualquier lugar y comprar lo que quisiera, pero no me sentía completa, quería más, sentía que me faltaba un pedacito de corazón, una gotita del agua que bebía, un poquito de un algo que no sé que era, solo quería más, los ingredientes no estaban completos.
Cuando nace mi hija Julieta con parálisis cerebral, no sabía como manejar la situación, mi cerebro estaba acostumbrado a quejarse por bobadas, hasta que llegó ella a mostrarme que la vida está en los pequeños detalles, en cumplir tus sueños, trabajar en ti, sanar, disfrutar del presente, de valorar lo que se tiene.
Hoy me siento feliz y plena no por lo que tengo, sino por la mentalidad con la que vivo mi vida, porque al nacer mi hija, mi esposo dejó el fútbol para estar juntos como familia y brindarle lo mejor a ella, y en el proceso perdimos todo, también la perdimos a ella, pero aquí sigo y siento felicidad, no porque ella no esté, sino por todo lo que dejó en mi alma y los aprendizajes que aplico día a día.
Antes vivía sin metas, sin plan, siendo quizá una gotera constante para mi familia, hoy teniendo menos en lo material, soy mucho más feliz porque tengo mucho más a nivel mental, emocional y espiritual.
Por eso te invito a que vivas como mereces vivir tu vida, que alcances la mentalidad correcta para que puedas vivir cumpliendo el propósito que viniste a cumplir.
1. Entrena la mente agradeciendo por aquellos problemas que no tienes, como no tener un hijo en la clínica, no tener que salir a trabajar bajo el sol, agradece por aquello que podrías estar viviendo, tienes una vida plena y tranquila.
2. revisa quien a tu alrededor necesita ayuda y sirve con amor, alguien de tu familia, de tus amigos o en internet, podrías descubrir que una persona necesita dinero, comida o simplemente quién lo escuche. Ayudar te llena el alma.
3. Entiende que todo lo que sucede simplemente es, que tú no tienes el control de aquello que estás viviendo o de lo que viviste en el pasado. Suelta y continúa con tu vida. Respira y comprende que nada de eso lo puedes transformar en tus propias fuerzas, pero que tu mente si puedes transformarla con amor, con paciencia y sembrando los pensamientos correctos.
4. Y por último, ya eres valiosa solo por existir. No necesitas aprobación de nadie, deja de pedir permiso.
Yo hoy quiero inspirar por lo que soy y no por lo que tengo, quiero iluminar y no brillar. Te invito a que tu también lo hagas, que pierdas el miedo a las personas, a lo que dirán de ti si sueltas un trabajo, una relación, o si tu mentalidad es diferente, no le tengas miedo a no encajar a donde no perteneces, porque si estás viendo o leyendo esto hasta este punto, es porque sabes que quieres un cambio en tu vida, en tu mentalidad y en tu amor propio, y por consecuencia, una transformación en tu matrimonio y en la forma en la educas a tus hijos.
Así que vive tu vida a tu manera, transforma tu mente y entrena el amor, sobre todo el propio.
Con amor,
Alexa Gómez S.
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