Un mundo que cambia constantemente nos hace ir más rápido. Se ha perdido el valor de la familia ya que los hijos año tras año son menos en el núcleo familiar. La distancia, el trabajo, las nuevas costumbres, te hacen desequilibrar. Cada vez estamos más lejos de reunir familias completas, de dar besos y abrazos de fin de año por montones. Cada vez es menos la vivencia de las tradiciones en los pueblos y en las ciudades natales. Hijos que se han ido en busca de nuevas oportunidades. Por eso es tan difícil verlos crecer, partir y hacer su propia vida. Crean sus propias experiencias, hacen nuevas amistades, se enamoran, aprenden a trabajar y tener su dinero, y en un momento dado, dejas de ser su heroína. En un abrir y cerrar de ojos. Y te preguntas: ¿En qué momento pasó? ¿Cuándo dejamos de ser tan importantes en su vida? Ahí es cuando llega la escena más difícil , te das cuenta que el amor de una madre hacia un hijo no es igual que aquel que siente un hijo por una madre. Entende...
Me encanta escribir ¿Te gusta leer? ¡Bienvenido! Soy Alexa Gómez. Madre y esposa, pero sobre todo una mujer feliz. Coach de vida y escritora con alma de periodista. A los 19 años tuve mi primer hijo y dejé mi carrera como comunicadora para dedicarme por completo a mi familia. Ahora quiero seguir escribiendo en honor a mi hija Julieta, quien partió al cielo a sus 5 años, tras luchar con una parálisis cerebral. El crecimiento personal y espiritual me han permitido reencontrarme con mis sueños.